AP. – El presidente Donald Trump despidió el martes a Christopher Krebs, director de la agencia federal que avaló la confiabilidad de las elecciones de 2020.
Trump anunció el despido de Krebs en un tuit, diciendo que la reciente declaración del funcionario en la que defendió la seguridad de los resultados electorales fue "muy inexacta".
También puedes leer: Corte Suprema de Pennsylvania rechaza quejas de Trump sobre observadores electorales
El despido de Krebs, designado por Trump y director de la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad, llega en momentos en que Trump se niega a reconocer la victoria del presidente electo Joe Biden y destituye a funcionarios de alto nivel que considera insuficientemente leales.
El mandatario removió al secretario de Defensa, Mark Esper, el 9 de noviembre pasado, en la que fue una reorganización más amplia que colocó a sus aliados en puestos de alto nivel en el Pentágono.
Christopher Krebs, un exejecutivo de Microsoft, dirigió la agencia, conocida como la CISA, desde su creación a raíz de la interferencia rusa en las elecciones de 2016 hasta las elecciones de noviembre. El funcionario recibió elogios bipartidistas, ya que la CISA coordinó esfuerzos locales y estatales para defender a los sistemas electorales de la interferencia nacional o extranjera.
Krebs mantuvo un perfil bajo incluso cuando expresó confianza antes de la votación de noviembre y luego rechazó las acusaciones de Trump de que hubo fraude electoral. En ocasiones, parecía estar repudiando directamente a Trump, un movimiento inusual de un componente del Departamento de Seguridad Nacional, una agencia que ha recibido críticas por parecer estar demasiado aliada con los objetivos políticos del presidente.
Te puede interesar: McConnell promete una "transferencia ordenada" de poder
La CISA emitió declaraciones desestimando las afirmaciones de que un gran número de personas muertas podría votar o de que alguien podría cambiar los resultados sin ser detectado.
También distribuyó una declaración de una coalición de funcionarios federales y estatales indicando que no había evidencia de que los votos fueron comprometidos o alterados y que la elección fue la más segura en la historia de Estados Unidos.
Krebs evitó criticar directamente al presidente, incluso mientras trabajaba para contradecir la información errónea proveniente de Trump y sus partidarios. “No es nuestro trabajo verificar lo que dice el presidente”, comentó en una rueda de prensa en la víspera de las elecciones.