El Tren Ligero de la Ciudad de México, uno de los transportes masivos que se utilizarán para llegar al Estadio Azteca durante el Mundial de futbol, lleva tres años sin comprar los insumos necesarios para dar mantenimiento a la catenaria, el sistema de cables suspendidos que transmiten energía eléctrica a los vagones.
De acuerdo con información obtenida por Latinus, desde 2023 el Tren Ligero no ha realizado compras específicas para la infraestructura que abastece de energía eléctrica, lo que tiene sus consecuencias: el lunes pasado se rompió una de las catenarias del sistema de transporte, afectando a miles de usuarios.
Hay que remontarse hasta junio y agosto de 2023 para tener un registro de la adquisición de conductores eléctricos, refacciones y herramientas para el mantenimiento de la catenaria por un monto total de 104 millones de pesos, según sus registros anuales de procedimientos de contratación.
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Ese año, el Sistema de Transporte Eléctrico (STE), que es la empresa que administra el Tren Ligero, firmó cinco contratos por adjudicación directa para las compras, cuatro de ellos con la empresa Trolley and Bus Electric de México y el restante con la compañía Prodhexar.
Los mismos registros anuales de procedimientos no reportan adquisiciones específicas para dicha infraestructura desde entonces.
El STE también lanzó en octubre de 2023 una licitación pública para realizar “mantenimiento mayor” a la catenaria ante múltiples necesidades de mejora. Sin embargo, no existen reportes públicos del fallo de dicha licitación ni de que se hayan llevado a cabo tareas de conservación.
El pasado lunes una rotura en la catenaria provocó la suspensión del servicio durante cuatro horas en la mitad de las 18 estaciones, afectando a miles de usuarios. Al día siguiente el Tren Ligero volvió a suspender el servicio durante casi cuatro horas porque la rama de un árbol cayó sobre la catenaria, según el reporte del STE.
Como parte de los preparativos para el Mundial de futbol, el STE gastó mil 377 millones en 17 nuevos trenes y 799 millones en un sistema de regulación de tráfico, mientras que la Secretaría de Obras invirtió 209 millones en remodelar estaciones.