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La mascota no oficial del Mundial: "Osito" el perro rescatado que roba corazones en CDMX
Domingo 21 de Junio de 2026
COPA DEL MUNDO

La mascota no oficial del Mundial: "Osito" el perro rescatado que roba corazones en CDMX

A "Merlín", el pato, se suma un can mestizo rescatado de ocho años que se ha convertido en una inesperada sensación

El "Osito" Créditos: AP
Escrito en MÉXICO el

AP.- Mientras el frenesí por el Mundial se apodera de Ciudad de México, uno de los mimados de los hinchas no es un jugador, un entrenador ni la mascota oficial.

A "Merlín", el pato, se suma "Osito", un can mestizo rescatado de 8 años que se ha convertido en una inesperada sensación tras aparecerse en el partido inaugural de México posado en la parte trasera de una bicicleta de carga, vestido con una camiseta de la selección, gafas de sol y una gorra.

Mientras miles de aficionados se dirigían al estadio la semana pasada para el partido inaugural del torneo, muchos se detuvieron para tomar fotos, acariciar al perro y publicar videos en internet.

En cuestión de horas, "Osito" apareció en transmisiones internacionales y se popularizó por las redes sociales, convirtiendo al perro que viaja en bicicleta en una de las estrellas virales más encantadoras del Mundial.

Para su dueño, Jorge Rangel, la atención tiene menos que ver con la fama en internet que con la compañía que comparte con el perro que lo acompaña casi a todas partes.

Durante los últimos dos años, "Osito" se ha unido a Rangel en sus recorridos diarios repartiendo productos para el hogar por Ciudad de México.

“El es más que un perro, es mi compañero díario", manifestó Rangel, de 50 años.

Viajan juntos en una bicicleta de carga especialmente adaptada, donde "Osito" se sienta tranquilo en un compartimento trasero, saluda a los transeúntes y arranca sonrisas a desconocidos.

El arreglo comenzó por casualidad. Un día, Rangel colocó al perro en una caja de reparto sujeta a su bicicleta y lo llevó a dar un paseo corto. Osito pareció disfrutarlo.

Con el tiempo, Rangel añadió cojines, ajustó el montaje y poco a poco lo llevó en trayectos más largos por la ciudad. Al poco tiempo, la pareja se volvió una imagen habitual.

Ahora, los niños corren a saludar a "Osito", los desconocidos se detienen a tomar fotografías y algunos al principio lo confunden con un peluche porque se queda tan quieto, a menudo vestido con uno de sus muchos atuendos.

“Tiene un temperamento muy tranquilo, todo el mundo se le quiere acercar", comentó Rangel.

Cuando llegó el Mundial, Rangel vio una oportunidad de presentar a "Osito" a la gente.

Aficionado devoto del futbol, pasó semanas preparándose para el torneo, reuniendo accesorios y adaptando unas gafas de sol para que le quedaran al perro. Vistió a "Osito" con una camiseta de la selección nacional y decoró la bicicleta, con la esperanza de destacar entre las multitudes que se dirigían al estadio.

“Superó todas mis expectativas", dijo Rangel sobre la respuesta.

Lo que parece conectar más con los aficionados no es el disfraz ni la fama viral, sino la relación entre el hombre y el perro. Rangel adoptó a "Osito" hace años, durante un periodo difícil de su vida, y lo describe como un salvavidas emocional.

“No sabía lo que era amar a un animal hasta que "Osito" llegó a mi vida", señaló Rangel.

Hoy, los dos pasan juntos casi todos los días. Si Rangel se va sin él, "Osito" protesta con algo que rara vez hace: ladrar.

Su vínculo es evidente para los desconocidos que se los encuentran en las calles. Rangel recuerda que algunas personas se le acercan para decirle que ver a "Osito" les alegró un día que, de otro modo, habría sido estresante. Algunos han dado las gracias a la pareja simplemente por hacerlos sonreír.

Ahora, mientras continúan las celebraciones del Mundial, los videos de "Osito" siguen circulando y las solicitudes de fotografías se mantienen constantes. Sin embargo, cada mañana, Rangel y "Osito" se suben a su bicicleta y regresan a las calles de Ciudad de México, donde continúan trabajando, saludando a desconocidos y repartiendo momentos de alegría.

Para Rangel, esa sigue siendo la parte más significativa de la historia.

Las apariciones en televisión y la fama viral son gratificantes, señaló. Pero lo que más importa es que la gente vea el cariño entre un hombre y su perro, un vínculo que inesperadamente se ha convertido en una de las imágenes más entrañables del Mundial.