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Hoy, Denise Dresser recuerda el reciente enfrentamiento en la Comisión Permanente, que involucró al senador Gerardo Fernández Noroña, quien también es señalado por tener una casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos.
La analista señala que el morenista se basa en la mentira y difamación como su modus operandi para desacreditar, que se dirigió con bravuconería durante su tiempo en la presidencia de la Mesa Directiva del Senado.
Dresser califica a Noroña como un bufón que convirtió la tribuna en espectáculo y a diferencia de la época medieval multiplica las tensiones y es un amplificador servil.