Hoy, Carolina Hernández analiza en su videocolumna el caso de Diana y Lucio, dos jóvenes en prisión preventiva por tentativa de homicidio tras abandonar a su bebé en una bolsa de basura, hecho que asegura no puede entenderse sin considerar que el acceso al aborto libre y seguro sigue siendo un obstáculo en muchas partes de México.
Hernández expone que, aunque la Suprema Corte declaró inconstitucional la criminalización del aborto en 2021, la realidad sigue marcada por estigmas y barreras institucionales, y como ejemplo, menciona el caso de Melina, sentenciada a 18 años de prisión tras sufrir un aborto espontáneo, y el de Yosseline, revictimizada por personal médico.
La analista considera que si bien Diana y Lucio deben asumir su responsabilidad, la desatención no se limita al ámbito familiar, como sugirió la presidenta Claudia Sheinbaum, sino que es un problema estructural que debe corregirse para evitar que más mujeres enfrenten situaciones límite.