La intervención de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en el refinanciamiento de los pasivos de Petróleos Mexicanos (Pemex) no garantiza que se terminen los malos manejos en la empresa, apunta un artículo de la periodista Mary Anastasia O’Grady publicado en el Wall Street Journal.
"No hace nada para aliviar la mala gestión, la corrupción, la ineficiencia y la politización de la empresa. Podría empeorar las cosas al eliminar la presión del mercado", anticipó.
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La periodista aseguró que con esta medida anunciada el jueves pasado por el titular de Pemex, Octavio Romero Oropeza, se presume una reducción de la mitad el endeudamiento, sin embargo, consideró que esto tendrá efectos negativos a la economía del país.
“Al transferir explícitamente la carga fiscal de una empresa que opera como una burocracia gubernamental al presupuesto federal mexicano, López Obrador ha empobrecido a los mexicanos”, añadió.
En conferencia de prensa, Romero Oropeza indicó que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha instruido a que el gobierno federal apoye a la deuda de Pemex.
"La deuda de Pemex es deuda del país, no tiene sentido que Pemex regale el dinero a las grandes financieras, grandes bancos, por esa razón ha determinado que ahora las emisiones por los refinanciamientos se hagan en Hacienda de acuerdo con los costos financieros y eso le va a ahorrar al país muchísimo dinero", declaró.
La deuda financiera de Pemex aumentó a 110 mil 500 millones de dólares al segundo trimestre, frente a los 107 mil 400 millones de dólares en los que se ubicó al trimestre previo.
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El estado de las finanzas de Pemex ha llevado a calificadoras de riesgo a ajustar las notas de la empresa en varias ocasiones en los últimos años. La semana pasada, Moody’s rebajó la perspectiva de las calificaciones de la petrolera a “negativa” desde “estable”, citando un probable incremento de su riesgo crediticio.
En tanto, Fitch Ratings rebajó a mediados de julio la calificación de incumplimiento de emisor de largo plazo en moneda local y extranjera (IDR) de Pemex a “B+” desde “BB-“, con perspectiva negativa.
Con información de Reuters.