EFE.- Estados Unidos sancionó este jueves al conglomerado militar cubano Gaesa, a su directora y a la minera Moa Nickel, empresa de riesgo compartido con la canadiense Sherritt, como parte de las acciones para ahogar la economía isleña en medio de las amenazas del presidente, Donald Trump, de hacerse con el control del país caribeño.
Tras el anuncio, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, dijo que Washington confirmaba su “intención genocida" y que “despejan toda duda sobre la falsedad de los pretextos de Estados Unidos para agredir” a la isla caribeña.
Estas nuevas "medidas decisivas" de la Casa Blanca buscan "proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y privar al régimen comunista y a las fuerzas militares de Cuba del acceso a activos ilícitos", dijo el secretario de Estado, Marco Rubio, en un comunicado.
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Las sanciones coinciden con el anuncio de la canadiense Sherritt International, una de las mayores empresas extranjeras presentes en Cuba, de que suspende de inmediato su participación directa en empresas mixtas en la nación insular.
Según especificó Rubio, de ascendencia cubana, estas medidas se incluyen en el endurecimiento de las sanciones contra la isla ordenado por Trump el pasado 1 de mayo.
El comunicado del jefe de la diplomacia estadounidense aclara que sanciona a Gaesa por "operar o haber operado en el sector de servicios financieros de la economía cubana", y a su directora, Ania Lastres Morera, por su labor al frente de la entidad, que maneja gran parte de los negocios del Gobierno cubano.
También especifica que las acciones contra la minera de níquel se deben a su actividad en "el sector de metales y minería" cubano.
Esto sirve "para exigir rendición de b al régimen (cubano) y a aquellos que le brindan apoyo material o financiero".
Según el Departamento de Estado, la empresa militar Gaesa "constituye el corazón del sistema comunista cleptocrático de Cuba", al controlar un "estimado del 40% o más de la economía de la isla", en beneficio de las "élites corruptas", mientras el pueblo cubano sufre una de las crisis económicas más severas de la historia del país.
Por su parte, Estados Unidos acusa a Moa Nickel, empresa conjunta entre la canadiense Sherritt International y la estatal cubana Compañía General de Níquel, de obtener "beneficios de activos que fueron originalmente expropiados por el régimen cubano a personas y corporaciones estadounidenses".
Trump firmó el 1 de mayo una nueva orden ejecutiva para extender la cobertura de las sanciones contra Cuba hasta abarcar casi a cualquier persona o empresa no estadounidense que tenga relaciones comerciales con la isla, especialmente en los sectores de la energía, la defensa, la seguridad y las finanzas.
Esto se suma al suma al bloqueo petrolero a la isla impuesto en enero pasado por el estadounidense, que ha dicho que "tomará el control" de Cuba "casi de inmediato" y podría desplazar el portaviones USS Abraham Lincoln a aguas caribeñas.