AP.- David Venturella, exejecutivo de un operador de prisiones privadas, se desempeñará como director interino del Servicio de Migración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE por sus iniciales en inglés), informó el gobierno federal, una vez que el actual dirigente de la agencia deje el cargo a fin de mes.
Una portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus iniciales en inglés) indicó el martes por la noche que Venturella tomará el lugar de Todd Lyons, quien dirigió la agencia durante gran parte de la tumultuosa campaña migratoria del gobierno. El ICE no respondió de momento a un correo electrónico en busca de información adicional.
Venturella dejó Geo Group a principios de 2023 y ha estado trabajando al frente de la división del ICE que supervisa los contratos de detención, escribieron miembros del Congreso en una carta pública a principios de este año.
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En Geo Group —que alberga a alrededor de una tercera parte de los detenidos del ICE—, Venturella ocupó varios cargos, incluido el de vicepresidente ejecutivo a cargo de desarrollo corporativo, según un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores. También fue responsable de supervisar las operaciones de deportación para el ICE en 2011 y 2012 después de trabajar para contratistas federales, incluido uno que se especializa en autorizaciones de seguridad y revisión de antecedentes.
Geo Group se ha beneficiado de la campaña de deportaciones a gran escala del presidente Donald Trump, firmando contratos para abrir tres instalaciones. Uno de esos acuerdos fue por 15 años y mil millones de dólares para un centro de detención en la ciudad más grande de Nueva Jersey.
“El año pasado fue el periodo más exitoso para nuevas adjudicaciones de negocios en la historia de nuestra empresa”, dijo el director general de Geo Group, George Zoley, la semana pasada.
Geo Group posee y opera 23 centros de detención del ICE, con capacidad para unas 26 mil camas. Zoley también dijo que el subcontrato de transporte aéreo del ICE ha ido en aumento de manera constante y que el año pasado obtuvo un nuevo contrato para monitoreo electrónico.
Para Silky Shah, directora ejecutiva de Detention Watch Network, la contratación es un “ejemplo clásico del fenómeno de la puerta giratoria”. En un comunicado, expresó su preocupación de que “el conocimiento íntimo de Venturella sobre el ICE probablemente genere otro repunte en la apertura de centros de detención del ICE”.
Venturella tomará las riendas del ICE en un momento en que el público ha perdido confianza en la ofensiva migratoria de Trump, la cual desplegó una gran cantidad de agentes federales de migración a ciudades de todo el país para detener a inmigrantes. Estos operativos dispararon las tensiones y provocaron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, incluyendo la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes federales en Minneapolis a principios de este año.
Trump regresó a la Casa Blanca con la promesa de llevar a cabo deportaciones a gran escala, y el ICE ha sido el encargado principal de ejecutar esa visión. Bajo el liderazgo de Lyons, la agencia utilizó una enorme inyección de fondos para ampliar la contratación y la capacidad de detenciones de la dependencia, además de que aumentó los arrestos para satisfacer la demanda del gobierno republicano.
Funcionarios federales anunciaron el mes pasado la salida de Lyons al frente del ICE, que había recibido 75 mil millones de dólares de parte del Congreso para cumplir la campaña de deportaciones de Trump.
El nombramiento de Venturella se produce mientras el secretario del DHS, Markwayne Mullin, se afianza en su cargo al frente de la agencia que supervisa al ICE. Mullin ha prometido mantener al departamento fuera de los titulares noticiosos y ha mostrado un tono más suave en materia de migración, aunque se tiene previsto que se alinee con las prioridades de deportación del presidente.
Un controversial tema que actualmente está en manos del DHS es un plan para adaptar almacenes en centros de detención migratoria. Concebido durante el periodo de Kristi Noem al frente de la agencia, el esfuerzo ha enfrentado múltiples demandas y una intensa reacción adversa de comunidades, incluso en estados gobernados por republicanos.
El plan de 38 mil 300 millones de dólares aumentaría la capacidad de detención a 92 mil camas y supondría la adquisición de ocho instalaciones de gran escala, capaces de albergar entre 7 mil y 10 mil detenidos cada una, así como 16 centros regionales de procesamiento.
Se suponía que esas, y otras instalaciones, estarían en operaciones para finales de noviembre. Pero, tras la salida de Noem, el DHS suspendió la compra de nuevos almacenes mientras examina todos los contratos firmados durante su gestión.
Un juez amplió el mes pasado una suspensión para transformar un enorme almacén de Maryland en un centro de procesamiento para migrantes, y hay indicios de que las autoridades federales reducirán la magnitud de sus planes o aceptarán realizar revisiones ambientales más exhaustivas.
La Oficina del Inspector General del DHS confirmó el miércoles que lleva a cabo una auditoría sobre la compra de almacenes, aunque dijo que no dará a conocer detalles sobre su magnitud o el alcance.
“Estamos comprometidos con la plena transparencia y no interferiremos con la investigación en curso”, indicó el DHS en un comunicado.
En caso de que la adaptación de almacenes fracase, podría ser una buena noticia para Geo Group. La empresa con sede en Florida tiene unas 6 mil camas disponibles en seis instalaciones de su propiedad, indicó Zoley la semana pasada.