AP.- Este martes se publicó de manera independiente un estudio encargado por el expresidente estadounidense Joe Biden para investigar los daños a la salud relacionados con el consumo de alcohol y cuyas conclusiones, por decisión del gobierno de Donald Trump bajo presiones de la industria del alcohol y de un comité del Congreso, no se incluyeron en las nuevas guías alimentarias.
La investigación, publicada en el Journal of Studies on Alcohol and Drugs, coincidió con años de investigación previa al señalar que los riesgos para la salud aumentan con apenas una bebida al día y que ningún nivel de consumo de alcohol tiene un efecto protector sobre la mortalidad.
Incluso los niveles considerados "moderados" elevan el riesgo de muerte prematura y de más de 200 enfermedades, incluidas las cardiopatías y el cáncer, hallaron los investigadores.
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Este estudio fue una de dos revisiones gubernamentales destinadas a ayudar a orientar las nuevas guías alimentarias. Publicadas a principios de este año, las guías aconsejaron consumir "menos alcohol para una mejor salud general". Los autores del estudio difundido de forma independiente sostienen que eso no ofreció consejos prácticos detallados sobre los riesgos de beber.
Uno de los funcionarios involucrados en el estudio encargado por el gobierno demócrata de Biden acusó al gobierno republicano de Trump de "marginar" la investigación, una acusación que el gobierno de Trump niega.
Robert Vincent, exfuncionario de políticas sobre alcohol de la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias, quien encabezó el esfuerzo durante años, formuló las acusaciones en un editorial publicado junto con el estudio. Vincent fue despedido el año pasado como parte de una reducción de personal en el gobierno.
"Los desafíos que enfrenta hoy la política sobre el alcohol no tienen su raíz en la incertidumbre científica", escribió Vincent. "Lo que sigue en disputa es si la evidencia informará de manera significativa la política cuando entre en conflicto con intereses comerciales".
La disputa en torno al estudio subrayó las relaciones cada vez más tensas entre la comunidad médica y científica y el gobierno de Trump, que ha cuestionado o ignorado posturas científicas consolidadas en la elaboración de políticas, ha despedido a numerosos científicos veteranos de la fuerza laboral federal y ha recortado subvenciones científicas.
La industria y republicanos en el Congreso rechazaron el estudio
Después de que los investigadores del estudio difundieran un borrador del reporte el año pasado, la industria del alcohol se movilizó en su contra y lanzó campañas para desacreditar su trabajo.
Por su parte, el comité de supervisión de la Cámara de Representantes también criticó el estudio y publicó a principios de este año un informe que calificó a la investigación de "plagada de sesgos" y acusó a los autores de tener conclusiones predeterminadas basadas en sus investigaciones previas y afiliaciones.
La portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos, Emily Hilliard, rechazó cualquier idea de que el estudio no hubiera sido considerado.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos y el Departamento de Agricultura "revisaron el estudio junto con el conjunto más amplio de evidencia científica disponible y siguieron el proceso establecido para elaborar las Guías Alimentarias para los Estadounidenses 2025–2030", indicó Hilliard.
"Las Guías se basan en la totalidad del registro científico, no en un solo informe o análisis", agregó la portavoz.
Vincent dijo a The Associated Press en entrevista que los investigadores fueron evaluados a fondo por posibles conflictos y que las conclusiones eran científicamente sólidas. Comentó que, mientras estuvo en el gobierno de Trump, le "pidieron acabar (destruir) con el estudio", pero no lo hizo.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos no respondió de inmediato a esa afirmación. El departamento dijo que la Administración de Servicios de Salud Mental y Abuso de Sustancias no participó en la revisión ni en la autorización del estudio para su publicación.
Amanda Berger, vicepresidenta sénior de ciencia e investigación de la asociación comercial de alcohol Distilled Spirits Council of the United States, dijo en un correo electrónico a la AP que las conclusiones del comité del Congreso mostraban que el estudio estaba "irremediablemente defectuoso".
Falta contundencia a recomendaciones sobre el consumo de alcohol
El gobierno de Trump publicó a principios de este año nuevas guías alimentarias que aconsejaron consumir "menos alcohol para una mejor salud general". Los investigadores señalaron que no cuestionan ese consejo, pero que sus conclusiones respaldan una recomendación más detallada y enérgica: que los adultos que actualmente beben consuman una bebida o menos al día.
"Me alegra que tuvieran un mensaje que corresponde con nuestra ciencia, y es que menos es mejor", apuntó el doctor Timothy Naimi, director del Instituto Canadiense de Investigación sobre el Consumo de Sustancias de la Universidad de Victoria y uno de los autores del estudio.
"Pero dar a la gente información sobre cantidades es necesario para elaborar una guía verdaderamente informativa", agrega Naimi.