En estos días, en la ciudad de Bogotá, hay cerca de 200 puntos donde la Secretaría de Salud de la capital colombiana está poniendo, de manera libre y gratuita, diversas vacunas que promueven con referencias, aunque no directas, a la Copa Mundial de la FIFA 2026 que dará comienzo el 11 de junio de 2026.
La campaña "La selección de las vacunas" consta de 12 inmunizaciones y algunos aficionados e influencers locales que se disponen a viajar a alguna de las 16 ciudades de Estados Unidos, Canadá y México donde ocurrirán los partidos del torneo de futbol, han señalado que les interesa la del sarampión, aunque también son relevantes las de influenza y covid-19.
Se espera que millones de aficionados llegarán a esas ciudades y abarrotarán estadios, aeropuertos, hoteles, bares y sistemas de transporte público durante cinco semanas, lo que convertirá a la Copa Mundial "no sólo en un evento deportivo, sino en un experimento de interacción global que crea un entorno perfecto para la propagación de enfermedades infecciosas".
Te podría interesar
De acuerdo con Andrés Henao, profesor de medicina y enfermedades infecciosas en la Universidad de Colorado Anschutz, señala que los "eventos de esta magnitud rara vez provocan brotes importantes, pero sí crean oportunidades para que se produzcan brotes y ponen a prueba los sistemas de salud".
Henao señala, en un artículo publicado este domingo en The Conversation, que diversos expertos han analizado las posibilidades de contagios en el Mundial "desde lo dramático pero improbable (un caso importado de ébola) hasta lo más probable (la propagación de la gripe y el sarampión en recintos abarrotados)".
El especialista en enfermedades infecciosas, "ferviente aficionado al fútbol" y "seguidor de la selección colombiana", añade que hay más posibilidades que a menudo se pasan por alto: "los aumentos repentinos de infecciones de transmisión sexual y enfermedades transmitidas por mosquitos que se establecen en nuevas áreas".
Sarampión, gripe y COVID-19: los mayores peligros
Henao aclara que "el riesgo de que el ébola llegue a un estadio de la Copa Mundial es muy bajo", pues el virus se transmite únicamente por contacto directo con fluidos corporales como la sangre o la saliva y las personas infectadas no son contagiosas hasta que presentan síntomas.
Así que "las amenazas más probables para los aficionados al fútbol que asisten a la Copa Mundial son las infecciones respiratorias, enfermedades que se propagan al toser, estornudar y respirar en espacios concurridos", señala.
"El sarampión es motivo de especial preocupación —añade el experto—, ya que está aumentando en Estados Unidos, así como en Canadá y México".
También apunta que el sarampión "es una de las enfermedades infecciosas más contagiosas del planeta", y comenta que "un solo viajero infectado que pasó por el Aeropuerto Internacional de Denver en 2025 desencadenó un brote de al menos 10 casos. Un aficionado infectado en las gradas, en un aeropuerto o en un bar podría fácilmente provocar un brote".
Además, señala que "la temporada de influenza de 2025-2026 alcanzó su nivel más alto en 30 años, y la Covid-19 sigue causando entre 290 mil y 450 mil hospitalizaciones anuales. Las grandes concentraciones de personas pueden aumentar el riesgo de transmisión".
Riesgos por mosquitos, locales e importados
Las enfermedades transmitidas por mosquitos suponen un riesgo adicional sobre todo para "los partidos en las ciudades anfitrionas del sur de Estados Unidos y México durante la temporada alta de mosquitos en verano".
Entre las enfermedades que transmiten los mosquitos se puede destacar el dengue, "un virus tropical que causa fiebre alta, fuertes dolores corporales y, en ocasiones, complicaciones que ponen en peligro la vida".
Henao señala que los casos de dengue alcanzaron "un récord en Estados Unidos en 2024, con casi 3 mil 800 casos. Esto representó un aumento del 359% con respecto al promedio de los 14 años anteriores"; añade que a mayoría de los casos se registraron en viajeros que regresaban del Caribe y Centroamérica, pero que también hubo transmisión local, principalmente en Los Ángeles.
"Existe además el riesgo de que los aficionados traigan enfermedades infecciosas de sus países de origen", señala el experto, como la fiebre amarilla, una infección viral potencialmente mortal que es una amenaza en algunas zonas del África subsahariana y Sudamérica.
También está el virus Oropouche, una enfermedad transmitida por mosquitos que antes era poco conocida y que se propagó rápidamente por América Latina en 2024 en la mayor epidemia jamás registrada, con más de 8 mil casos confirmados solo en Brasil.
La infección del Oropouche vsuele ser leve, puede tener complicaciones graves como inflamación cerebral y trastornos hemorrágicos, y dañar al feto en desarrollo.
Transmisión sexual y prevención
"Según un estudio, aproximadamente uno de cada cinco viajeros internacionales tiene relaciones sexuales ocasionales, y casi la mitad de esos encuentros son sin protección", señala Henao.
Por esta razón, aunque las infecciones de transmisión sexual reciben menos atención mediática, es sin duda "una categoría de riesgo potencial".
En ese sentido los motivos de preocupación en grandes eventos públicos serían el mpox, una infección viral que se transmite por contacto físico cercano y que sigue circulando en Estados Unidos, y la sífilis, que está experimentando un resurgimiento mundial.
Henao añade que las autoridades de salud pública de Estados Unidos, Canadá y México han intensificado las labores de vigilancia como parte de los preparativos para garantizar la seguridad de los viajeros del Mundial, pero que los aficionados pueden tomar varias medidas para protegerse.
Medidas como "asegurarse de tener al día sus vacunas de rutina, especialmente las de sarampión, gripe y Covid-19; practicar sexo seguro; usar repelente de mosquitos; y quedarse en casa o usar mascarilla si se sienten enfermos".