Este domingo, el papa León XIV encabezó la procesión del Corpus Christi por la plaza de Cibeles y la calle de Alcalá en la ciudad de Madrid, España, en una ceremonia que se integra a los esfuerzos recientes por regresarle importancia a esta fecha y a la que asistieron alrededor de 1.5 millones de personas.
Hubo una época en que las celebraciones de los jueves de Corpus Christi —que conmemora la institución de la Eucaristía que se realizó el Jueves Santo, durante la Última Cena— tenían un estatus similar a la Semana Santa o la Navidad.
Por ejemplo, en México, el 11 de agosto de 1859 se publicó un decreto que establecía de lo días festivos eran: "los domingos, el día de año nuevo, el jueves y viernes de la Semana Mayor, el jueves de Corpus, el 16 de septiembre, el 1° y 2 de noviembre, y los días 12 y 24 de diciembre".
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Ese decreto se publicó, de acuerdo con el libro "Historia del Derecho mexicano" de María del Refugio González, pocas semanas después de que se promulgara la Ley de nacionalización de los bienes eclesiásticos, 12 de julio del mismo año y en medio del proceso de separación de la Iglesia y el Estado durante la Reforma.
Actualmente, en muchos países católicos, el día de Corpus Christi, que cae en el jueves siguiente al domingo de la Santísima Trinidad, ya no es un día feriado y la celebración se hace al domingo siguiente, para que la gente pueda asistir. Incluso el sumo pontífice lo hizo así en esta ocasión, pues no hay registro de que celebrara el pasado jueves.
Sin embargo, desde el papa Francisco, quien el domingo 2 de junio de recuperó el trayecto tradicional de la Basílica de San Juan de Letrán a la de Santa María La Mayor, la fecha ha tenido un realce, al que León XIV, como se mostró este domingo, se ha sumado.
XXX 1.2 millones de personas
En la procesión de este domingo, el pontífice caminó "bajo palio" —que es como se llama al dosel o "techo" de tela que lo cubría y que es un símbolo de respeto y reverencia—, una tradición antigua que León XIV recuperó el año pasado en el recorrido de Corpus Christi por las calles de Roma, de acuerdo con la agencia de noticias EFE.
Para la inédita ocasión, la calle de Alcalá fue engalanada con una gran alfombra floral con más de 30 mil claveles, principalmente blancos y amarillos, en honor a los colores de la bandera del Vaticano, gracias al trabajo de la Asociación de Alfombristas do Corpus Christi de Ponteareas (Pontevedra).
Esta asociación elaboró 16 grandes alfombras de tres metros de ancho a lo largo de más de 500 metros para cubrir la céntrica arteria madrileña con composiciones que incorporan elementos emblemáticos de la iconografía cristiana, como la Sagrada Forma y las Llaves de San Pedro integradas en una concha de peregrino.
Se calcula que 1.2 millones de personas se congregaron al aire libre y bajo el sol para presenciar la misa en la Cibeles en la que se estuvieron repartiendo botellas de agua y parasoles, e incluso cartones de cajas para que la gente pudiera abanicarse.
Durante la procesión, con un recorrido de unos 700 metros, se lanzaron pétalos de flores mientras las campanas de las iglesias cercanas repicaban al paso del primer papa que ha viajado a Madrid desde que lo hiciera hace 15 años Benedicto XVI para la Jornada Mundial de la Juventud, señala EFE.
Terminado el recorrido y una vez de vuelta en el altar, el pontífice puso de nuevo incienso en el Santísimo Sacramento —una pieza elaborada en 1943 por los talleres de Arte Granda en plata dorada, esmaltes, amatista y diamantes, y vinculada a la historia de Madrid—, rezó una oración e impartió la bendición al pueblo.
Los empleados no son "un factor más en la ecuación"
La misa en Cibeles y la posterior procesión han sido los actos más multitudinarios de la visita del papa a España, y en él recibió una de las ovaciones más larga de todo su pontificado en un encuentro con la sociedad civil.
En la misa, León XIV pidió a los fieles que reactiven la fe y no la guarden en la comodidad del ámbito privado, y advirtió en la homilía de la misa multitudinaria en Cibeles al instar a los fieles a "romper las cadenas de todo egoísmo".
La agencia EFE destaca que en la misa dijo la frase: "Nadie puede arrodillarse ante Dios y despreciar al hermano".
Más tarde, el papa intervino en el encuentro "Construyendo redes con el mundo de la cultura, el arte, la economía y el deporte", en la Movistar Arena, donde pidió a los empresarios que "no vea al empleado como un factor más en la ecuación de sus intereses".
Este lunes por la tarde, León XIV se reunirá con víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia en la Nunciatura de Madrid, donde se aloja durante su estancia en la capital española. La visita de León XIV en España se prolongará hasta el 12 de junio con paradas en Barcelona y las islas Canarias.