EFE.- Entre 1938 y 1940, Abram Champanier pintó 17 paneles de un mural para la sala de pediatría del Hospital Gouverneur, en Manhattan, que mostraban a los personajes de "Alicia en el País de las Maravillas" recorriendo lugares emblemáticos de la ciudad de Nueva York en lo que ahora se puede considerar "una forma temprana e intencional de terapia artística".
La obra estuvo a punto de perderse en 1981, cuando el hospital cerró, pero gracias a que un grupo de jóvenes curadores de arte y voluntarios, que decidió salvarla, ahora se muestra al público por primera vez en 50 años en la exposición "Another Wonderland" (Otro País de las Maravillas) en el Museo de la Ciudad de Nueva York.
"El mural no era una simple decoración para los jóvenes pacientes, sino una forma temprana e intencional de terapia artística: un portal que llevaba la ciudad a los niños que anhelaban explorarla", explicó la presidenta del museo, Stephanie Hill Wilchfort, en una rueda de prensa.
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El arte puede ayudar a sanar
Champanier (1896-1960) hizo los 17 páneles de más de dos metros de altura, a petición del antiguo programa federal de arte de la Administración de Progreso de Obras (WPA), y su exhibición se debe, en parte, al Lori M. Tisch Illumination Fund, un fondo dedicado a hacer más accesibles las artes y la educación artística.
Su fundadora, Lori M. Tisch, indicó en la rueda de prensa que las obras de Champanier plantean una pregunta clave: "¿Qué papel puede desempeñar el arte en ayudar a las personas a sanar?"
"Hace casi un siglo, Champanier comprendió lo que hoy confirma la evidencia: que el entorno de atención es una parte integral de la atención misma", aseguró.
Así, destacó del mural que "fue concebido para transportar a los pacientes más allá de la realidad de la enfermedad, hacia un mundo de imaginación, aventura y posibilidades".
Recorrido por NY y regreso a los libros
En el mural, los personajes de Alicia, el Sombrerero Loco, el Conejo Blanco y la Reina de Corazones escapan del libro de Lewis Carroll para pasar un día en Nueva York, recorriendo lugares emblemáticos.
Una de las 17 piezas muestra a Alicia descansando sobre la Estatua de la Libertad, mientras lo que parece ser un trovador toca la guitarra y la Reina de Corazones grita a su lado: "¡Que le corten la cabeza!", según se lee en el texto que acompaña la imagen.
Alicia también visita la Biblioteca Pública de la ciudad, donde se sienta sobre uno de los grandes leones que custodian la entrada, y posteriormente se sube a un barco desde el que avista, sorprendida, un gran pez espada que salta sobre el mar.
Cerca, el Conejo Blanco charla en un andén de metro con un animal fantástico mientras espera para entrar en un abarrotado vagón, y el Sombrerero Loco sobrevuela la isla Ellis subido en un avión pilotado por el trovador.
La exposición termina con una pieza en la que los personajes de Carroll deciden regresar a casa: "Tras un día lleno de acontecimientos, todo el equipo volvió a sus libros", se lee en la parte inferior.
La exposición abrirá al público este sábado 6 de junio y podrá verse hasta el 27 de septiembre de este año.