“Las vacunas de ARN mensajero han realizado una labor extraordinaria para mitigar la pandemia de Covid-19”, dice el médico y radiólogo Joseph Wu; sin embargo, en ocasiones pueden provocar miocarditis, sobre todo en hombres menores de 30 años, y el equipo de Wu encontró la causa de este efecto y el posible remedio. que podría estar en tiendas naturistas.
Wu aclara que estas vacunas, que ya se han administrado miles de millones de veces, han sido sometidas a un riguroso análisis de seguridad y han demostrado ser extremadamente seguras, además de que sin ellas más personas habrían enfermado, más personas habrían sufrido efectos graves y más personas habrían muerto durante la pandemia.
Aún así, como se comprobó desde 2021 en Israel, algunas personas padecieron la inflamación del músculo cardiaco —es literalmente lo que significa miocarditis— como consecuencia de la vacuna de ARN mensajero contra la Covid-19. Cabe añadir que la propia infección Covid-19 causa 10 veces más casos de miocarditis, además de otros problemas.
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La miocarditis es leve, pero no siempre
Los síntomas de esta inflamación del músculo cardiaco causado por las vacunas son: dolor torácico, dificultad para respirar, fiebre y palpitaciones, y aparecen en ausencia de la infección viral entre uno y tres días después de la inyección.
De acuerdo con el equipo de Wu, quien es director del Instituto Cardiovascular de la Universidad de Stanford, la miocarditis asociada a la vacuna se presenta en aproximadamente una de cada 140 mil personas vacunadas después de la primera dosis y aumenta a uno de cada 32 mil después de la segunda dosis.
"Por razones que no están claras —señala un comunicado de Stanford—, la incidencia alcanza su punto máximo entre los hombres vacunados de 30 años o menos, con uno de cada 16 mil 750 vacunados" que padecen miocarditis.
Afortunadamente, la mayoría de estos casos "tienen una evolución favorable", afirma Wu, con la función cardíaca completamente conservada o restaurada. La recuperación suele ser rápida.
"Cuando los síntomas son leves y la inflamación no ha causado daño estructural al corazón, simplemente observamos a estos pacientes para asegurarnos de que se recuperen".
Sin embargo, Wu añade que, si la inflamación es grave, la lesión cardíaca resultante puede ser bastante debilitante y requerir hospitalizaciones, ingresos en unidades de cuidado intensivo para pacientes críticos y, en raras ocasiones, fallecimientos.
"Pero la COVID es peor", añadió el investigador, pues padecer Covid-19 implica aproximadamente 10 veces más probabilidades de inducir miocarditis que una vacuna de ARNm, afirmó Wu. Esto se suma a todos los demás problemas que causa.
La causa y las "gloriosas batallas"
Los extensos experimentos de Wu y su equipo, reportados este miércoles en la revista Science Translational Medicine incluyeron análisis bioquímicos y de biomoléculas; experimentos con diferentes tipos de células del sistema inmune; crecimiento y cultivo de tejido cardiaco, y pruebas con ratones.
Así pudieron detectar dos proteínas, del tipo de de las citocinas —que son sustancias señalizadoras del sistema inmunitario—, "son las principales causas de la miocarditis”.
Las citocinas provocar la llegada de macrófagos y neutrófilos, que son células de primera respuesta defensiva que usualmente mueren en "gloriosas batallas (generalmente contra patógenos bacterianos o fúngicos) y que son el principal componente del pus", explica el comunicado.
Sin embargo, la llegada de macrófagos y neutrófilos al corazón tiene un costo, "ya que estas células inmunitarias guerreras, que disparan primero y preguntan después, a menudo descargan fuego amigo, causando daños colaterales al tejido sano, incluido el músculo cardíaco".
Del remedio natural al naturista
El propio cuerpo minimiza el daño potencial de macrófagos y neutrófilos bloqueando la actividad de las citocinas o, como se observó en los corazones de los ratones, aumentando las poblaciones de moléculas de la superficie celular que atrapan macrófagos, neutrófilos y otros tipos de glóbulos blancos.
Así, es posible administrar inhibidores de las dos citocinas a los pacientes, pero "Wu presentía que un suplemento dietético común podría ayudar a prevenir dicho daño", señala el comunicado, y dadas las mayores tasas de miocarditis en hombres y las conocidas propiedades antiinflamatorias del estrógeno, revisó un compuesto que había estudiado unos años antes.
"En un artículo publicado en la revista Cell en 2022, el equipo de Wu identificó la genisteína —añade la Stanford—, una sustancia suave similar al estrógeno derivada de la soya, con actividad antiinflamatoria y la capacidad de contrarrestar el daño inducido por la marihuana a los vasos sanguíneos y al tejido cardíaco".
"La genisteína se absorbe débilmente cuando se ingiere", afirmó Wu. "Nadie ha sufrido una sobredosis de tofu".
Así que el equipo de investigación hizo una serie de experimentos similares a los anteriores pero con genisteína, y ésta evitó gran parte de los efectos nocivos de las vacunas de ARNm y de la citocinas en los tejidos cardiacos; aunque cabe aclarar que la genisteína que utilizaron "era más pura y concentrada que el suplemento dietético disponible en tiendas naturistas".
Epílogo para el futuro
“Es razonable creer que la respuesta inflamatoria inducida por la vacuna de ARNm podría extenderse a otros órganos”, afirma Wu en el comunicado. “Nosotros y otros investigadores hemos observado evidencia de esto en pulmones, hígado y riñones. Es posible que la genisteína también revierta estos cambios”.