James Dewey Watson falleció este jueves 6 de noviembre de 2025 a los 97 años.
Watson fue ampliamente conocido primero por haber recibido el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1962 por el descubrimiento de la estructura del ADN y su importancia en la transmisión de información genética, después por su libro "La doble hélice", y en los últimos años por sus actitudes y comentarios públicos racistas y sexistas.
De acuerdo con su hijo Duncan, quien confirmó la noticia de su muerte este viernes, Watson falleció en una casa de retiro adonde había sido trasladado desde un hospital esta semana después de haber recibido tratamiento por una infección, según informaron medios estadounidenses.
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De las aves a los genes
La intención de James Watson cuando ingresó en la Universidad de Chicago a los 15 años era convertirse en ornitólogo. Sin embargo, tras leer el libro de Erwin Schrödinger "¿Qué es la vida?", donde se habla de la química y la física del funcionamiento de las células, "se interesó por descubrir de qué estaban hechos los genes, la pregunta más importante de la biología en aquel momento".
Según Andor J. Kiss, director del Centro de Bioinformática y Genómica Funcional de la Universidad de Miami, en aquella época se sabía que los cromosomas eran una mezcla de proteínas y ácido desoxirribonucleico o ADN, pero se creía que las primeras eran las moléculas de la herencia.
Kiss comenta en un obituario publicado en The Conversation que después de terminar su doctorado en zoología en la Universidad de Indiana en 1950, Watson pasó un año en Copenhague estudiando virus y en 1951 conoció al biofísico Maurice Wilkins en una conferencia sobre la estructura molecular del ADN.
Eventualmente, Watson acompañó a Wilkins al Laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge, donde conoció al físico convertido en biólogo Francis Crick y "entabló una amistad inmediata gracias a sus intereses de investigación compartidos", señala Kiss.
Poco después, en 1953, "Watson y Crick publicaron sus hallazgos fundamentales sobre la estructura del ADN en la revista Nature", explica Kiss, y aclara que publicaron otros dos artículos sobre la estructura del ADN, uno en coautoría con Wilkins y el otro con la química y cristalógrafa de rayos X Rosalind Franklin.
Sin embargo, el Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1962 fue para Watson, que tenía apenas 26 años, Crick y Wilkins, aunque fue Franklin quien tomó las radiografías de cristales de ADN que contenían los datos necesarios para resolver su estructura molecular.
El menosprecio a Rosalind Franklin
Ni Watson ni Crick reconocieron las contribuciones fundamentales de Franklin a su artículo de 1953 publicado en Nature. De hecho, se apropiaron de sus datos y los incorporaron a la publicación sin atribución ni permiso.
En 1968, Watson publicó el libro "La doble hélice", que tuvo un gran reconocimiento porque era la primera vez que un Nobel escribía para el público en general y de forma amena sobre el quehacer científico; sin embargo, el texto minimiza las contribuciones de Franklin y se refiere a ella con lenguaje sexista.
"Con actitudes retrógradas incluso para los estándares de la década de 1960, el Dr. Watson describió a la Dra. Franklin como una solterona sexualmente reprimida y una investigadora sin imaginación", escribe Cornelia Dean en un obituario del New York Times.
Dean añade que Watson y Wilkins la llamaban "Rosy", un apodo que ella no usaba, "pero nunca se lo dijeron a la cara", algo que el propio Watson cuenta en "La doble hélice".
El declive
En 1968, Watson se convirtió en director del Laboratorio Cold Spring Harbor, el cual pasó de ser una institución poco relevante a uno de los centros de microbiología más importantes del mundo. También era famoso por irascible. Renunció al cargo en 1993 y asumió un puesto mayormente honorífico como rector.
Otro de los grandes avances que impulsó Watson fue el Proyecto del Genoma Humano de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), del cual fue nombrado director asociado de investigación en 1988 y director del Centro Nacional de Investigación del Genoma Humano en 1989.
En 1992, Watson renunció a este cargo "tras impulsar con éxito un proyecto mundial para mapear y secuenciar el genoma humano", se señala en su biografía en el sitio del Laboratorio Cold Spring Harbor.
Como resultado, en 2007 Watson se convirtió en la segunda persona en tener secuenciado su ADN (Craig Venter, quien hizo de manera privada su propio proyecto del genoma humano, fue la primera).
Sin embargo, en ese mismo año, en una entrevista con el periódico The Sunday Times de Londres, Watson dijo que las personas negras, en general, no eran tan inteligentes como las blancas. Después de tan polémica declaración, se retiró un poco de la esfera pública.
Pero una década después, "repitió esta afirmación en entrevistas grabadas para un documental de PBS sobre él, parte de la serie 'American Masters'", cuenta Dean. Cuando el programa se emitió en 2018, el laboratorio revocó el título honorífico que Watson había conservado.
Dean resalta que el biólogo evolucionista E.O. Wilson decía que Watson, "tras alcanzar la fama con un trabajo deslumbrante a una edad temprana, se había convertido en 'el Calígula de la biología'"
"Tenía carta blanca para decir lo primero que se le ocurriera y esperar que lo tomaran en serio —escribió Wilson—. Y, por desgracia, lo hizo, con una indiferencia brutal y despreocupada".