Reuters, EFE.- Después de que los miembros del jurado leyeran tres veces cada una de las seis novelas seleccionadas como finalistas, el escritor David Szalay, nacido en Canadá y de ascendencia húngaro-británica, ganó el premio Booker por su novela "Flesh",
La novela narra la agitada vida de István, un joven húngaro, desde su adolescencia hasta la mediana edad, y comienza cuando István, de 15 años, y su madre se mudan a una nueva ciudad ("no es una edad fácil para eso", comenta el protagonista de la historia).
Aunque le cuesta hacer amigos, se junta con "otro solitario" quien le pregunta si "alguna vez lo ha hecho". Este nuevo amigo le presenta a una chica, pero no pasa nada. István se siente confundido y su pasividad, apática y distante, marca el tono de la novela y de su vida.
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Pocas páginas después, una vecina mayor para quien realiza tareas domésticas por encargo de su madre, lo manipula para que inicie una relación sexual. Esta termina en tragedia cuando él se enamora de ella y empuja a su marido por las escaleras, provocándole la muerte. Este es el inicio de una novela escrita sin exuberancia y con pocos diálogos.
En resumen, se puede decir que István está motivado por el sexo y actúa con violencia. Pero esto distorsiona la novela y su fuerza, comenta Tory Young, profesora asociada del Departamento de Literatura Inglesa de la Universidad Anglia Ruskin en un artículo en The Conversation.
En lugar de presentar un cliché de masculinidad brutal, Szalay retrata a un hombre que simplemente reacciona al mundo que lo rodea. Las emociones y tragedias de István a menudo se omiten en la narración, como si fueran inexplicables, añade Young.
Después de tres lecturas
El presidente del jurado, el novelista irlandés Roddy Doyle (ganador del premio en 1993), destacó que los miembros del jurado calificador habían leído tres veces cada una de las seis novelas seleccionadas, encontrando en todas ellas una música particular, pero sobre todas ellas destacó la prosa de "Flesh".
La novela, según la promoción del Booker, el premio literario más reconocido del Reino Unido, plantea profundas preguntas sobre lo que mueve a un ser humano: "lo que hace que la vida merezca la pena, y lo que la rompe".
Al recoger el galardón, Szalay definió su novela como "arriesgada", empezando por el mismo título, e insistió en que para él "es muy importante el sentido del riesgo (porque) la ficción puede asumir riesgos estéticos, formales y hasta morales que otras artes no pueden del mismo modo".
Szalay, quien actualmente vive en Viena, es autor de seis novelas antes que "Flesh", y ya se había labrado un nombre antes de esta noche, pues en 2016 fue uno de los finalistas del Booker en aquella edición por su novela "All That Man Is".
El galardón del Booker consiste en 50 mil libras esterlinas (un millón 200 mil pesos mexicanos), una estatuilla y una campaña de promoción que multiplica por varias cifras la difusión de la obra y suele elevar el estatus de su autor.
Szalay se ha impuesto a otros cinco finalistas de reconocida carrera literaria; entre ellos priman los perfiles de escritores multinacionales, con varias pertenencias nacionales y culturales, aunque todos ellos hayan elegido el inglés como su lengua literaria: la india Kiran Desai, los estadounidenses Ben Markovits, Susan Choi y Katie Kitamura, y el británico Andrew Miller.
Las condiciones para aspirar al Booker son que la obra de ficción haya sido originalmente escrita en inglés y que se haya publicado en los doce meses anteriores al último septiembre, cuando comienza la selección de las obras. Este año habían concurrido un total de 153 obras.